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Bienvenidos a EGO EN EL NEGOCIO

Capítulo 31. El síndrome del impostor. Me presento, soy ITCANph, diseñador gráfico freelance y espero que el contenido del podcast te sea útil y te ayude a mejorar tu negocio.

Hoy vengo a hablar sobre el síndrome del impostor. Es una de esas cosas que creo que nos pasa a todos los emprendedores y me parece un tema muy interesante para ser tratado. Se comenta que este síndrome lo padece un 70% de la población al menos una vez en la vida. En la actualidad, este síndrome se extiende con mayor facilidad debido a las redes sociales y a la incapacidad que tenemos de recibir ciertas críticas, constructivas o destructivas.

Primero definamos qué es el síndrome del impostor, y es que para poder hablar de algo, lo mejor es intentar entender qué es. Una definición de andar por casa y con la que yo, desde mi punto de vista, lo he entendido mejor es cuando una persona competente no cree en su propia competencia. Es decir, una persona siente que está siendo fraudulenta al desarrollar su trabajo o su actividad. La persona que lo sufre, tiende a no creerse sus propios logros y en muchas ocasiones los atribuye a la suerte o a la casualidad.

¿Esto en qué se traduce?

Normalmente esto se traduce en que la persona que desarrolla un trabajo no se ve capaz de llevarlo a buen puerto, ya sea por sus inseguridades o por su afán de compararse con otros. Y puede ser catastrófico para nuestro futuro como emprendedores. En el mundo freelance, tendemos a estar muy solos ante ciertas adversidades y esto se traduce en no aceptar ciertos trabajos o en renunciar a mejorar ciertas cosas debido a que pensamos que no merece la pena el sacrificio o no esperamos los resultados esperables.

Pero mejor que nada, vayamos con algunos ejemplos, que seguro que nos hará entender esto mucho mejor.

El más notable es a la hora de imponer un precio a nuestro servicio. Y es que este es el ejemplo claro de lo que el síndrome del impostor supone en nuestro emprendimiento. El no valorar suficiente nuestro servicio, nuestro trabajo. Pensamos que si lo ponemos más barato tenemos más opciones de fallar, de esta manera, si ponemos un precio por debajo del mercado, nuestro cliente deberá esperar un resultado por debajo del mercado. Y esto no debería ser, si pones un precio por debajo del mercado te estás infravalorando y el cliente no tiene porqué recibir un producto menor, de hecho es probable que en tu afán de sentirte inferior estés ofertando un producto incluso superior a la competencia, pero únicamente estás volcando tu inseguridad en tu precio.

Otro ejemplo es pensar que vas a fallar y que los demás saben mucho más que tu. Y esto es muy común cuando te enfrentas a reuniones, en las que si la persona de enfrente te responde a algo que estás diciendo con cierta autoridad, te ves inferior y eres capaz hasta de cambiar tu argumento. Esto es muy típico en el momento actual, en el que las personas tienden a estar relativamente informadas sobre los servicios que quieren comprar, antes de hablar contigo seguramente hayan mirado algunos sitios y se habrán intentado informar sobre precios o servicios distintos. Entonces en la reunión, son hasta capaces de rebatir tu modo de trabajar, entonces sientes de nuevo esa necesidad de agradar o esas ganas de sentirte aprobado, por lo que puedes en muchos casos caer en su trampa y acabar haciendo lo que te dicen sin siquiera pararte a valorar las opciones.

Una de las cosas típicas del síndrome del impostor es la incapacidad de poner límites en tu trabajo. Y esto es algo con lo que deberíamos luchar desde el primer día, porque cuando un cliente ve en ti esa falta de frenos, es capaz de convertirse en un cliente tóxico que consiga hacerse con tu tiempo de manera muy ventajista.

¿Cómo soluciono el síndrome del impostor?

Una vez entiendes qué es, cómo funciona y cómo puede llegar a afectarte, lo primero que deberías hacer es identificar tus sentimientos negativos. Es interesante apuntarlos en un papel o en un cuaderno para de manera definitiva frenarlos. Esto es una técnica que se utiliza para muchas cosas, sobre todo en el ámbito creativo, y consiste en reposar las ideas sobre algo firme y de esta manera darles el espacio necesario y que no ocupe tanto espacio en tu mente.

Lo segundo que deberías hacer es apuntar tus fortalezas. Es importante recordarte a ti mismo las cosas que sabes hacer y valorarlas como merecen. Apuntarlas debajo siempre ayudará a entender que unas cosas pueden compensar a las otras y convertirlas en oportunidades de mejora.

Lo tercero que deberías hacer es dejar de aplazar las cosas que te hacen sentirte un fraude. Esa reunión, ese presupuesto, esa llamada. Hazla. Conseguirás una sensación de logro que aplacará a tu impostor.

Y por último, no te sientas solo. Esto le pasa a todo el mundo, en algún momento sentimos que somos inferiores, pero es una sensación que pocas veces tiene que ver con la realidad. Tienes que ser consciente e intentar evaluarlo por ti mismo.

 

Espero que el capítulo de hoy os haya resultado interesante, espero que sigamos aprendiendo juntos y que sigáis mejorando vuestro Ego, un saludo y nos vemos en el siguiente Podcast.

¿Dónde escuchar el podcast?

“Porque emprender no tiene porqué llevarse tu vida por delante. En todo caso, emprender consiste en mejorar tu vida y hacerte crecer”

ITCANph
Diseñador gráfico

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