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Bienvenidos a EGO EN EL NEGOCIO Capítulo 53. El perfecto mundo de las necesidades. Me presento, soy ITCANph, diseñador gráfico freelance y espero que el contenido del podcast te sea útil y te ayude a mejorar tu negocio.

Bienvenidos de nuevo al podcast. Hoy vamos a intentar desempolvar un poco el baúl de los recuerdos y nos vamos a ir a una de las historias que más me han gustado para ejemplificar el mundo de las necesidades. Porque en este mundo en el que vivimos, las necesidades son las oportunidades de hacer negocio. Debemos entender que el negocio no es malo, y que desde luego no se trata de jugar con los necesitados, sino de buscar oportunidades para cubrir la demanda de algo que potencialmente no existe.

Con esto que quiero decir, pues que lo interesante del mundo es que pese a que pensamos que todo está inventado, cada día surgen cientos de oportunidades y debemos encontrarlas y saber convertirlas en nuestro favor. Hacer negocio consiste en eso, en saber apreciar la oportunidad y ponerse manos a la obra.

Comenzamos con la historia, que es a lo que realmente venía yo.

Es curioso que cuando pensamos en un reloj, lo primero que nos venga a la cabeza es el reloj de pulsera, y resulta realmente extraño pensar en que hace no tanto, los relojes de pulsera ni se habían pensado. En el siglo XVIII y XIX, para saber la hora debíamos echarnos la mano al bolsillo y sacar del mismo un reloj, que de hecho es el reloj de bolsillo. Menuda falta de imaginación,¿verdad?. Y no por el nombre, que también, sino por la imposibilidad de ver la hora al mismo tiempo que hacemos cualquier otra cosa.

Pues bien, el nacimiento del reloj de bolsillo data de 1904, cuando Cartier, en su tercera generación de relojeros se encuentra ante el problema que Alberto Santos Dumont, piloto brasileño y amigo de la familia Cartier, le comenta a Louis la incomodidad de consultar la hora mientras está en pleno vuelo. Louis Cartier comienza a pensar y darle vueltas a la idea de hacer un reloj que fuera más sencillo de consultar, dando con la tecla en el momento en el que introduce la correa.

Es una necesidad cubierta. Y tan cubierta, que cubrió a Cartier de gloria, llevando el invento a la más alta esfera mediática de la época. Siendo el invento de principios de siglo que cambiaría por completo la industria, tanto la del reloj como la del lujo.

Entonces, mi duda surge… estamos acostumbrados a que nos digan que todo está inventado. ¿Pero es acaso cierto? Hablamos de un mundo en el que podemos llevar un reloj de pulsera mecánico, digital, de pila o de baterías recargables; de relojes que miden los pasos y las distancias, que nos advierten del pulso cuando éste se acelera… ¿De verdad podemos decir que todo está inventado? Y pese a todas las opciones de reloj que tenemos, cada día más gente confía en su teléfono móvil para consultar la hora, dejando de lado el antiguo reloj.

¿Cómo podemos utilizar la necesidad en nuestro favor?

Como comentaba al principio, no se trata de jugar con el necesitado. Sino de encontrar la necesidad en el mundo de constante cambio en el que vivimos.

Si pensamos en relojes, quizá el futuro sea teléfonos inteligentes con pantallas a ambos lados en los que se muestre un reloj. O pueden ser los smartwatches debajo de la piel. Quién sabe qué nos depara el futuro de la tecnología. Pero puede que no sea la tecnología quien invente algo. Puede que simplemente aparezca un reloj que nos permita consultar la hora de una manera distinta, la cuestión es que la necesidad de mirar la hora está ahí.

En el mundo en el que nos ha tocado vivir, los cambios están a la orden del día, vivimos con la obligatoriedad de llevar mascarilla, ante la cual muchas empresas se han dedicado a producir mascarillas como complemento de venta y otras tantas se han equipado con mascarillas corporativas. De hecho, el mercado derivado de las mascarillas ha crecido también. Piezas para sujetar las gomas de la mascarilla, filtros para mascarillas de algodón, sobres donde guardar la mascarilla cuando vamos a un bar… y así un largo etcétera de posibilidades que han ido naciendo de la necesidad.

Con ello no estoy animando a lucrarse con las necesidades de la gente, sino a encontrarlas y satisfacerlas, que no deja de ser algo completamente opuesto a crear la necesidad y aprovecharse. Steve Jobs era maestro en crear necesidades, pero las creaba con el fin de mejorar nuestra vida, o por lo menos, de hacer que la tecnología avanzara.

¿Dónde escuchar el podcast?

“Porque emprender no tiene porqué llevarse tu vida por delante. En todo caso, emprender consiste en mejorar tu vida y hacerte crecer”

ITCANph
Diseñador gráfico

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