fbpx

Bienvenidos a EGO EN EL NEGOCIO

Capítulo 38. Buscando el cliente de oro. Me presento, soy ITCANph, diseñador gráfico freelance y espero que el contenido del podcast te sea útil y te ayude a mejorar tu negocio.

Si te hicieras la pregunta, ¿Quién es mi cliente ideal?, ¿cuál sería tu respuesta?

Si tu respuesta es: Cualquiera… Entonces estás en un problema. Y debes solucionarlo desde YA.

Fallar en la definición de tu cliente ideal, en tu cliente de oro, es uno de los mayores fallos que comenten los emprendedores, y no es por falta de información sobre el mismo, sino por no asumir el coste de oportunidad que supone el elegir uno sobre los demás públicos posibles.

Es tentador pensar que nuestro producto o servicio lo necesita todo el mundo. Es decir, es posible que así sea, que por ejemplo todo el mundo necesite una página web. Pero es más probable que no sea el tipo de web que tú quieres ofrecer.

En tu intento de satisfacer a todo el mundo por igual estarás minusvalorando a los clientes que realmente necesitan de tu servicio. Estarás dejando escapar negocio debido a tu incapacidad de ver las necesidades reales de gran parte de tu público. Es entonces cuando pensarás que no estás haciendo el trabajo que te gusta o que no estás siendo fiel a tus principios. Y no es porque tengas que hacer cosas que no quieres, que eso está claro que seguirá pasando, sino que estarás atrayendo a público que no te interesa en vez de a público interesante para tu negocio.

¿Cuál es la solución?

Aunque parezca mentira, la solución la tienes delante. Y no es otra que hacerte a ti mismo la pregunta del millón.

¿Qué problema quiero solucionar a mi cliente?

Esta es la pregunta del millón, porque siempre nos planteamos cuánto debemos cobrar, cuánto cuesta esto, qué quiero hacer, qué necesito, debo hacer marketing… etc. Y la pregunta que debemos plantearnos es qué problema le queremos solucionar a la gente.

Me encantan los ejemplos porque son la mejor manera de entender todas estas historias. Y es que por ejemplo, imaginemos una tienda de sillas. La silla sirve para sentarse, únicamente sirve para eso. Puedes usarla como tendedero, como apilador de la ropa sucia, como mueble de salón o estantería, pero la silla para lo que verdaderamente sirve es para sentarse. Entonces, ¿por qué hay tantos tipos de silla?, pues porque cada una cubre una necesidad o soluciona un problema distinto.

Una silla pequeña y manejable sirve para poder llevarla de un sitio a otro. Una silla que tiene la capacidad de apilarse con otras sillas iguales soluciona un problema de falta de espacio (por ejemplo en bares o restaurantes), una silla blanca de diseño soluciona el problema de un diseñador de interiores que busca una sensación única en una estancia, una silla con cojín para las lumbares soluciona un problema para quien está 8 horas al día sentado y una silla pequeña y cómoda soluciona el problema de lugares con gran aforo y permite aumentar el número de personas en una sala.

Cuando entras en el mercado de las sillas, pensar primero en qué tipo de problema queremos solucionar nos ayudará a entender qué tipo de cliente vamos a buscar. Porque si sigues empecinado en que tu silla vale para todo el mundo, lo más probable es que no la compre nadie porque no le encuentran ninguna utilidad. Entras en esa franja roja de no ventas, en la que el valor de tu producto se diluye entre tantas personas que no ven su utilidad más allá del mero hecho de que es una silla y te puedes sentar.

Una vez definido el problema que queremos solucionar, lo próximo que debemos hacer es indagar e intentar definir lo máximo posible a nuestro público.

Sigamos con las sillas. Queremos solucionar el problema del dolor de espalda en personas que trabajan en casa. ¿Quién es nuestro público?, pues debemos pensar en qué franja de edad está, qué intereses tiene, cómo organiza su oficina en casa, qué tamaño de casa tiene, cuales pueden ser sus rutinas, qué tipo de decoración tiene su casa… Todo es importante, y cuanto más cerca estemos de que esa silla solamente le valga a esta persona, más cerca estaremos de vendérsela.

Ya que tenemos el producto y el público, lo siguiente será desarrollar mejoras de ese producto basándonos en nuestro público, a través de encuestas e indagaciones de mercado que nos permitan acertar de pleno en las necesidades concretas de este cliente. Y finalmente, cuando las ventas se han realizado, es interesante hacer un seguimiento de las opiniones de los clientes para en futuras ocasiones mejorar nuestro producto o servicio.

Esto se aplica a cualquier tipo de servicio, en el caso de una página web, depende del tipo de web que queramos diseñar y de cómo la queramos diseñar. El cliente está ahí, ahora debemos encontrarlo.

 

¿Dónde escuchar el podcast?

“Porque emprender no tiene porqué llevarse tu vida por delante. En todo caso, emprender consiste en mejorar tu vida y hacerte crecer”

ITCANph
Diseñador gráfico

¡Contacto!

Leave a Reply